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Fisioterapia Miofascial

Inducción miofascial

La inducción miofascial es un método de evaluación y de tratamiento tridimensional, donde el fisioterapeuta utiliza suaves estiramientos, presiones sostenidas y un posicionamiento especial para lograr cambios en el desenvolvimiento mecánico del cuerpo y así aliviar el dolor como también recuperar la función corporal alterada.

La fascia consiste en una membrana fibrosa de tejido conectivo que envuelve todas las estructuras de nuestro cuerpo (músculos, huesos, articulaciones y órganos).

Las funciones de la fascia son múltiples:

  • Da forma a las estructuras que envuelve.
  • Organiza y separa, dando autonomía a cada músculo o víscera.
  • Protege la estructura que envuelve.
  • Vehiculiza estructuras vasculares, linfáticas y nerviosas.
  • Permite el deslizamiento de músculos y vísceras para su correcta movilidad.
  • Establece relaciones espaciales.
  • Transmite el movimiento.
  • Forma adherencias y tejido de cicatrización.

Además de estas y otras funciones, la fascia forma una ininterrumpida red que, de diferentes modos, controla todos los componentes de nuestro cuerpo. Esta naturaleza de la fascia consiste en que todo en el cuerpo está conectado con el resto y, cuando una parte de la fascia queda dañada, puede afectar tejidos que están muy alejados del sitio original de la lesión.

La presencia de restricciones del sistema fascial y de su estructura interna crea «incomodidades» que interfieren en el funcionamiento apropiado de todos los sistemas corporales. El sistema fascial puede encontrarse en una excesiva tensión o puede estar demasiado distendido; en ambas situaciones, la función corporal queda afectada. Este sistema debería encontrarse en un equilibrio funcional para asegurarle al cuerpo el desarrollo óptimo en sus tareas.